Virtuosismo y buen gusto en la escena.
Dzul Dance en Ciudad del Carmen.
Fuimos al teatro ansiosos por conocer la propuesta artística de Dzul Dance, una agrupación danzaria que expone un apellido típico de la Península en el enorme marco cultural de la ciudad de Nueva York.
Dzul Dance es la compañía que dirige Javier Dzul, un exitoso artista campechano, radicado en la gran urbe norteamericana y que ha sido acreedor de los mejores elogios por parte de la exigente crítica de la ciudad de los rascacielos.
La entrega artística presentada en Ciudad del Carmen nos mostró a un grupo de bailarines muy profesionales pero de disímiles formaciones que dan lugar a una visión ecléctica donde se mezclan la danza contemporánea, elementos de ballet clásico, la expresión corporal, sombras de las danzas populares mexicanas y un fuerte acento del arte circense de las alturas.
La preparación física de los bailarines es de excelencia y con ello ganan una gran parte de la partida. Cada uno con su técnica, con su modo de hacer, van dotando al espectáculo de muchos matices, de muchas caras del arte de danzar.
El buen concepto del espacio de Dzul es una de sus virtudes como coreógrafo, lo que unido al dominio de la dramaturgia, le permite hilvanar una sucesión de hechos danzarios que constituyen una obra de arte que se deja disfrutar a la perfección.
Dzul, el bailarín, es un virtuoso tanto de la expresión corpórea, que ha llegado a dominar, como del arte de la acrobacia aérea. A su lado brillan bailarines como Ivanova Aguilar, Cornelius Brown y Naomi Reinick, virtuosos de su modo de hacer.
Considero que si algo pudo ser mejor en la estructura del espectáculo fue la economía del tiempo. Tan buen tramado pudo tener un mayor impacto con un menor consumo temporal y la restricción de algunas ideas coreográficas que se reiteran. En el orden técnico, los bailarines de Dzul saltan poco - tal vez no le interese - pero es un aspecto en el que no coinciden con la media de la danza contemporánea internacional.
En tiempos de la postmodernidad, cuando los límites entre artes y técnicas tienden a desdibujarse, Dzul Dance nos trajo hasta esta ciudad del Golfo de México una presencia artística totalmente contemporánea, vital y agradable que resulta un buen punto de referencia sobre lo que se está haciendo en el mundo de hoy en el exigente arte de la danza.


